“El camino espiritual me ha llevado a conectar en distintas partes de mundo con gente que ha nutrido mi camino, es un proceso que en primera instancia partió de manera personal para sanar heridas y cerrar ciclos que me permitieran vivir desde el presente en agradecimiento y abundancia.

Por ello he tenido diversos maestros y maestras que me han acercado al estudio de la sanación espiritual a través de diversos métodos: En India tomé mis primeros cursos de meditación para el equilibrio de chakras, en España incursioné en el yoga integral y en México encontré un espacio que me permitió conectar con el poder ancestral de la sanación a través de los mayas, me certifique para poder realizar sanación a mujeres mediante el encuentro con la Diosa, circulos de mujeres, sahumadora de la tradición maya y reiki angélico. Cada una de estas vivencias ha despertado de manera individual mi propia capacidad de percepción y conexión con las personas con las cuales he venido trabajando. Sin embargo, tomar el camino de la sanación significa respetar un proceso personal de continua auto-observación y crecimiento para poder estar al servicio de mujeres y hombres que necesitan sanar y también conectar con las maestras y maestros que llevan dentro.

Este proceso no hubiese sido posible de no contar con una familia que se ha encontrado vinculada a la sanación: reikistas, terapeutas florales, limpiezas, lecturas de oráculo, entre otros. Ello ha permitido que mis vivencias se encuentren siempre encaminadas en absoluta protección y amor, respetando las leyes espirituales del universo.

Gracias a la vida he podido vincular esta maravillosa experiencia a mi carrera profesional siendo MA. en intervención social, el trabajo junto a comunidades vulnerables principalmente mujeres que sufren diversos tipos de discriminación, ha abierto un espacio de sanación que me vincula directamente con aquellas y aquellos que lo necesiten.”

“Mi invitación es a crecer desde el espacio interior para poder despertar al maestro y maestra que llevas dentro, permitiéndote sentir y vivir en armonía y plenitud interior. Agradecida y agradecido de quién eres y de quienes te rodean.”